Desafío 4: Falsear tiradas

¿Falseas o has falseado tiradas como director de forma puntual?

Sí, joder. Lo he hecho, y no es que me sienta orgulloso de ello.

Durante un tiempo, los juegos de rol te enseñaban que el master siempre llevaba la razón, que podías hacer lo que te saliera de las narices y que eras el máximo responsable de las partidas. Juegos como Vampiro: La Mascarada te animaban a hacer lo que fuera necesario para que tu partida fuera por buen camino: si el resultado de una acción podría significar una acción desastrosa con consecuencias estúpidas o podría significar el que un importante desafío se quedara en un trámite, debías actuar para "arreglar" la partida.

Por suerte creo que he evolucionado. Los juegos a los que me gusta jugar plantean mecánicas que fomentan otro tipo de juego, transmiten la necesidad de que las tiradas son herramientas que están ahí para hacer mejor la experiencia.

Tengo que reconocer que ahora me gusta seguir los dictados del azar, aunque eso me ha granjeado entre la gente con la que juego cierta reputación de carnicero. Nada más lejos de la realidad, tengo que reconocer que nunca he disfrutado de la muerte de un personaje (aunque sí que he fingido desearlo, para dar una sensación más peligrosa).

En fin. Falsear tiradas, hoy por hoy, no es algo que creo que vaya a ayudar a nadie. Muchas veces mata la experiencia de juego. Genera una sensación a los jugadores de que juegan con red.

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